domingo, 16 de octubre de 2011

Hilo musical (2) - Sinfonía pagana

Después de casi dos años sin pasarme por una sala de conciertos, este miércoles pasado por fin volví a ver una actuación en directo. La verdad es que no sé a qué ha venido exactamente tanto tiempo de "retiro". No fue una decisión consciente, eso seguro. Supongo que ha coincidido con un tiempo en que la mayoría de mis grupos favoritos no han sacado disco o no han aparecido por estos lares, aunque sí que es verdad que me he perdido algunas cosas que no me importaría haber visto, como la gira de Judas Priest, Motörhead y Saxon (también conocida como Jurassic Park On Tour).

En cualquier caso, los responsables de sacarme de mi periodo de abstinencia festivalera fueron cinco americanos que, a base de sacar discazo tras discazo, se han hecho con el trono del metal progresivo y no tienen ninguna intención de dejarlo libre: Symphony X. En esta gira de presentación de su último disco, Iconoclast, se hicieron acompañar de los italianos DGM y de los noruegos Pagan's Mind, ambos grupos de un estilo similar al de los americanos, combinando elementos del prog propios de grupos como Rush o Dream Theater con los ritmos acelerados y el sonido más agresivo del power metal. En resumen, un cartel de lo más atractivo para un día festivo entre semana. Y teniendo en cuenta que Symphony X suelen estar entre los tres o cuatro grupos que ocupan los primeros puestos de mi lista de favoritos, no me quedaban muchas excusas para no pasarme por la sala Salamandra 1 esa noche.

Lo que sí me perdí, por desgracia, fue la actuación de DGM. Confieso no haber escuchado nada de ellos en mi vida, pero gente a la que conozco y en cuyo gusto musical confío bastante hablaba muy bien de ellos, así que me da bastante rabia no haber podido conocerles en directo. Pero es que a quién se le ocurre empezar a las 7 de la tarde, por muy festivo que sea. Que yo a los conciertos quiero entrar siempre cenado, que mordiscos al bocata en pleno solo de guitarra queda feo, jo... En fin, otra vez será. Por lo poco que he escuchado estos días, seguramente me habrían gustado bastante. Esta Hereafter es de mis favoritas hasta ahora, y con ella cerraron su actuación en Hospitalet.


Llegué a Salamandra justo cuando los técnicos de sonido daban los últimos retoques a los ajustes antes de la actuación de Pagan's Mind. A los noruegos tampoco los había oído hasta entonces (tuve tiempo para ponerme al día, pero prefiero ir a los conciertos a la aventura y descubrir nuevos grupos sobre la marcha), pero los conocía de nombre y tampoco había leído malas críticas sobre ellos. La verdad es que me dejaron bastante satisfecho, aunque el setlist se me hizo un poco monótono en según que partes. Muchos medios tiempos, pocas canciones que dieran ganas de saltar un poco y ninguna balada para romper el ritmo. Tampoco es que les sobrara el tiempo, pero en fin. 

De su actuación me quedó la impresión de un grupo con un muy buen nivel técnico y con un cantante que me recordó bastante al ex-Gamma Ray y aún vocalista de Primal Fear, Ralf Scheepers, aunque algo menos exagerado en sus agudos. Los noruegos también presentaban nuevo disco, titulado Heavenly Ecstasy, y tocaron cinco temas (bueno, cuatro y una intro) de éste por tres de sus álbumes anteriores. El concierto comenzó con Contact / Eyes of Fire, los primeros temas del nuevo álbum, y el tono se mantuvo a buena altura desde entonces hasta el final. Sólo les faltó meterse un poco más en el bolsillo al público, que estuvo bastante frío a pesar de los esfuerzos del vocalista por animarlo. Me remito a mi comentario sobore el setlist para un posible motivo.


Y tras el aperitivo, por fin llegó el plato fuerte. Se hicieron de esperar bastante, pero cuando llegaron lo hiceron arrasando. Fue mi tercera vez viendo a Jason Rullo, Michael Lepond, Michael Pinnella, Michael Romeo y Russell Allen (bueno, la cuarta contando mi primer festival allá por el 2001 en el que no conocía ni un triste grupo, estaba destrozadito y no me enteré de nada), y de nuevo no me defraudaron ni un poquitín. Siendo gira de presentación era casi obligatorio comenzar con el opener del nuevo disco, y efectivamente, los casi 11 minutos de Iconoclast fueron la tarjeta de presentación de Symphony X en Hospitalet. Difícil dejar una mejor primera impresión, la verdad...



Quitando algunos pequeños desajustes de volumen entre la guitarra de Romeo y el teclado de Pinnella durante los solos del segundo que se corrigieron rápidamente, el sonido fue más que aceptable durante todo el concierto. Mención especial para Russell Allen, del que algunos dicen que ha perdido algo de voz en los últimos discos, pero que demostró que aún le queda potencia de sobra en sus cuerdas vocales para llegar (¡y pasarse!) hasta donde haga falta, además de ser un torbellino sobre el escenario con sus poses y payasaditas varias, que siempre se agradecen. Romeo estuvo, como siempre, impecable a la guitarra, haciendo cosas increíbles con las seis cuerdas con la misma sensación de esfuerzo con la que los mortales pasamos la página de una revista, mientras que Rullo y Lepond clavaron la parte rítmica y Pinnella complementó perfectamente las virguerías de Romeo con su maestría a las teclas.

El concierto continuó calcando prácticamente la lista y orden de canciones de Iconoclast, encadenando hasta ocho (!) canciones seguidas del nuevo disco sin ni siquiera asomarse a su material anterior. Esta puede ser la única critica seria que puedo hacer a la actuación de Symphony X, aunque era de esperar una alta proporción de material nuevo tratándose de una gira de presentación. Entre esas ocho canciones, algunas más geniales que otras, se encontró el momentazo de la noche: When All is Lost, probablemente una de las dos o tres mejores canciones de toda la discografía de los americanos.




Tras el repaso a Iconoclast llegó por fin el momento de los clásicos, y los elegidos fueron Inferno (Unleash the Fire) y Of Sins and Shadows. Y después de eso... ¿se acabó? ¿Ya? Nooo, faltan los bises, por supuesto. Para cerrar un gran concierto, Symphony X eligieron tres de los mejores temas de su penúltimo álbum, Paradise Lost. Empezando con una de mis favoritas, Eve of Seduction, continuando con The Serpent's Kiss y acabando con Set the World on Fire (The Lie of Lies), culminando su actuación con una gran nota, pero dejando ganas de más. A este paso nunca podré verles tocar Seven en directo, jo...




En resumen, un gran concierto que confirma a Symphony X entre mis favoritos y que añade otro par de grupos a mi siempre creciente lista de cosas interesantes a investigar en cuanto tenga tiempo y ganas. 24€ bien invertidos, y un buen comienzo a un otoño que promete ser movidito: Amorphis vienen dentro de un mes casi exacto a presentar The Beginning of Times y no me lo pienso perder, y un par de días después Mike Åkerfeldt y compañía harán lo propio con Heritage acompañados por sus compatriotas Pain of Salvation, y aun no tengo claro si me gusta lo suficiente el disco como para verles por quinta vez. Por no hablar de la visita de Dream Theater en febrero, o los conciertos de Iced Earth y El Reno Renardo (je) que me perderé por estar de party en Santander. ¿Alguien sabe dónde comprar un poco de omnipresencia?

Touhou (2) - Las desfacedoras de entuertos

Bienvenidos de nuevo a Gensokyo. En esta segunda parte de nuestra visita guiada a esta tierra de fantasía plagada de seres que consideran las leyes universales de la física como simples recomendaciones, conoceremos a las encargadas de mantener semejante cotarro bajo control, o al menos de repartir collejas a diestro y siniestro a los responsables cada vez que la cosa se sale un poco de madre. Sorprendentemente, en un mundo lleno de youkai, vampiros, espíritus de todo tipo, dioses y demás miembros del panteón mitológico universal, este trabajo recae en un par de humanas la mar de normales. Bueno, para según qué definición de "normal", claro...

Para empezar, nada mejor que un poco de música cortesía de ZUN (por partida doble) y 彩音 ~xi-on~:



domingo, 9 de octubre de 2011

Touhou - Primeros pasos en Gensokyo

Llevo casi desde que empecé con este blog prometiendo información sobre Touhou cada vez que aparece mencionado de pasada en posts sobre otros temas relacionados, ¿verdad? Bueno, va siendo hora se solucionar eso. Para empezar, y sólo para los que no vengáis de allí, pasaros por el artículo de octubre de Buscando a Johnny Jones. Cuando acabéis con él, volved aquí. Os espero.

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¿Aún no? Ya sé que me enrollo como una persiana, pero...

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Oh, ya estáis aquí. Bien, eso significa que ya tenéis una idea básica sobre qué narices es esto de Touhou. Un resumen rápido para los que no me han hecho caso: Touhou Project es una serie de shoot 'em ups verticales creados por un tipo japonés conocido como ZUN, con trece títulos principales, seis spin-offs y una auténtica inmensidad de materiales adicionales de todo tipo, de los que aproximadamente el 0,1% son oficiales. El resto ha sido creado por fans y círculos doujin, cubriendo todos los tipos de medio posibles, desde juegos de todos los géneros a música de cualquier clase, pasando por fanfiction, dibujos, videos, animaciones, cómics, crossovers con cualquier cosa que se mueva y la mayoría de las que no y, por supuesto, porno.

¿Por qué tanto jaleo con una serie de juegos? Primero, porque los juegos en sí son bastante buenos por sí solos. La música es pegadiza incluso sin remezclar, los gráficos (sobre todo los fondos, y aún más en los últimos cuatro o cinco títulos) son sencillos pero efectivos y agradables a la vista, y la jugabilidad y adicción es máxima a pesar de (o gracias a) la gran dificultad. Segundo, por que el material extra creado por ZUN, además de todos los diálogos y descripciones incluídos en los manuales de los juegos han dado forma a un mundo lleno de personajes, lugares e historias muy interesantes, y que además está en continua expansión. Y tercero, porque la enorme variedad y cantidad de material existente, ya sea oficial o no, hace que Touhou sea capaz de satisfacer a casi todos los gustos. Hay muchos fans de la serie que no han tocado un juego de la saga en su vida, por ejemplo, y que dedican su atención exclusivamente a las inacabables versiones y remezclas de su música. Otros se centran en los doujinshis, mientras que algunos no pasan de los videos humorísticos que plagan Youtube y Niconico. Los más afortunados disfrutamos un poco de todo, sin manías.

Mi plan a partir de hoy es escribir una serie de artículos que tratarán de dar una visión global de todos los elementos que forman este pequeño monstruo, muy orientados a la gente que pueda tener un interés en la serie pero que se vea perdida en su inmensidad y no sepa ni por donde empezar. Empezaremos con un repaso a los juegos de la era Windows (de The Embodiment of Scarlet Devil en adelante), y mientras los conocemos, iremos echando un vistazo a los personajes aparecidos en cada capítulo, a su personalidad y apariencia tanto para ZUN como para los fans, a sus temas musicales y, por supuesto, a las preciosas oleadas de fuego, luz y destrucción que lanzan hacia nosotros durante una partida cualquiera. Intercalados con estos artículos intentaré añadir monográficos dedicados al fandom de la saga, llamando la atención sobre círculos musicales, mangas o fanfics que me parezcan interesantes y/o de calidad, o la última tontería en forma de video de IOSYS. El resto de temas no-Touhou que tienen cabida en este blog seguirán apareciendo con la regularidad habitual (o sea, ninguna), no os preocupéis.

Y para ir abriendo boca y a modo de introducción, vamos a echarle un vistazo a dos de las principales constantes a lo largo y ancho de toda la serie Touhou: el dónde y el cómo.


domingo, 2 de octubre de 2011

Fanfiction (2) - A hombros de gigantes

Lo prometido es deuda. Aquí tenéis una lista comentada con algunos de mis fanfics favoritos. No incluiré todo lo que he leído, más que nada porque a lo mejor rompo Blogger con la tontería, pero sí intentaré que aparezcan todos aquellos que me han dejado una buena impresión. Es probable que me olvide de alguno gracias a mi memoria de pez amnésico, sobre todo los ya finalizados y que ya no tengo en la lista de favoritos del Firefox. También añadiré algunos de los fanfics más famosos que hasta ahora no he leído, pero que tienen buenas críticas en general y que seguramente acaben cayendo algún día en un futuro no muy lejano.

Por cierto: todos están en inglés. Estoy seguro de que existen buenos fanfics en castellano, pero hasta ahora he sido incapaz de encontrarlos. Aunque la verdad, tampoco me he molestado mucho en intentarlo... Se siente.

sábado, 1 de octubre de 2011

Fanfiction - Cuando el mundo no es suficiente

A todos nos ha pasado alguna vez. Esa serie de televisión a la que estábamos tan enganchados acaba de forma más o menos satisfactoria. O, tras muchas noches devorando páginas, terminamos de leer nuestra saga de novelas favorita. O quizás vemos una película que nos deja con la sensación de que se podría haber hecho más con la trama, o que la historia habría sido mucho mejor si en lugar de X hubiera pasado Y, o que los personajes A y B estaban claramente hechos el uno para el otro, y evidentemente A y C nunca deberían haber acabado juntos. Es más, la película habría sido infinitamente mejor si C hubiera muerto de forma violenta y espectacular en la primera escena.

En todos los casos la idea que nos ronda por la cabeza es la misma: "Quiero más". Y la mayoría de veces no hay más. O si lo hay, más valdría que no hubiera existido. Aquello de que segundas partes nunca fueron buenas se cumple más veces de lo que sería deseable. En general, sin embargo, cuando una historia termina es porque el autor ha decidido que termine, y por mucho que los fans lloren y berreen pidiendo una secuela la cosa no va a cambiar. Y llegados a este punto, a los fans no les queda otra que la opción Juan Palomo; ellos se lo guisan para que el resto se lo pueda comer. Así, casi sin quererlo, nace la fanfiction.

Tal como indica el nombre, fanfiction es ficción creada por fans. Puede usar cualquier medio, aunque el más habitual es el escrito, y puede estar basada en cualquier tipo de obra original. Valen series, cómics, películas, animación, novelas, videojuegos o incluso otros fanfics. Y, como en todo lo que tiene que ver con el entretenimiento, hay que tener en cuenta que el señor Sturgeon era muy, muy sabio, e incluso un poquito optimista. Si normalmente el 90% de la producción total para cualquier medio es basura, en el caso de la fanfiction ese porcentaje es probablemente algo mayor. Lo que no quita que esa pequeña parte de obras que de verdad vale la pena leer sigan existiendo, cueste más o menos encontrarlas.

Hay maneras de enfocar un fanfic para todos los gustos. La más sencilla es la simple continuación, retomando el argumento del original en su final y continuando bien inmediatamente después, bien un tiempo prudencial en el futuro. Otra variante muy habitual surge de plantearnos una pregunta del tipo "y si...". Por ejemplo, "¿qué pasaría si Shinji Ikari no fuera un nenaza?". La respuesta suele ser una historia bastante diferente a la original, en ocasiones incluso cambiando totalmente de género y tono. Las alteraciones pueden ser desde pequeños cambios de personalidad de los personajes a eventos claves de la trama desapareciendo u ocurriendo antes o después de lo esperado. Si el fanfic está bien hecho, ver como el efecto mariposa causa estragos en el universo tal como lo conocíamos suele ser interesante.

También está muy extendida la inclusión de nuevos personajes en el universo de la obra original. Una variación del método anterior, en este caso la calidad del resultado final dependerá y mucho de cómo se trate a estos nuevos personajes. El peligro de crear un Gary Stu o una Mary Sue es grande, y puede mandar al garete todo el fanfic por muy bien escrito que esté en el resto de aspectos. Otra variante consiste en el método contrario: coger a los personajes ya conocidos y colocarlos en una situación totalmente nueva. Harry Potter en la Segunda Guerra Mundial, los X-Men en una comedia estudiantil, las chicas de Azumanga Daioh en medio de una película de terror en la que el asesino en serie puede ser Osaka o no... Las opciones son infinitas, y los resultados impredecibles a priori, ya que el autor tiene que ir con muchísimo cuidado para mantener a los personajes fieles a su personalidad original y a la vez hacerlos encajar en su nuevo entorno. Cuando el nuevo universo pertenece a otra obra de ficción distinta nos metemos de lleno en el mundo de los crossovers, con el aliciente añadido de ver a los repartos de dos obras distintas interactuar entre ellos.

En cualquier caso, la variedad parece que está garantizada incluso sin moverse de una única obra original. La calidad, por otro lado... Navegar los mares de fanfics mediocres, malos, malísimos o calificados como crímenes contra la humanidad por la ONU para encontrar algo decente que leer puede ser una tarea nada fácil. Fanfiction.net es un buen lugar para empezar esta búsqueda, ya que concentra un porcentaje nada desdeñable de todos los fanfics existentes, en todos los idiomas (aunque domina el inglés, por supuesto), para todo tipo de obras y, por suerte o por desgracia, de todos los niveles de calidad. Las opciones de búsqueda y filtrado de la web tampoco dan para muchas maravillas, así que la primera criba hay que hacerla a ojo. Una buena opción es centrarnos en aquellas historias con un número mínimo de comentarios por capítulo, lo que nos da una idea de su popularidad. Nada que ver con su calidad, por desgracia, pero es un comienzo.

Otra opción es saltarnos este proceso y tirar de recomendaciones. Para esto un buen lugar al que acudir es, aunque pueda parecer mentira, TV Tropes. La mayoría de series, películas y obras literarias medianamente populares tienen incorporada una página de recomendación de fanfics en la que los usuarios de la wiki añaden sus favoritos y comentan sobre sus bondades y maldades. Evidentemente, como toda wiki, depende mucho de que el gusto de los editores encargados de una serie en concreto se corresponda con el nuestro, pero en fin, es lo que hay. Eso sí, el aviso habitual respecto al nivel de adictividad de TV Tropes y la alta probabilidad de que os arruine la vida siguen aplicando. Que nadie se me queje luego.

Con esto queda lista una breve (¡ja!) introducción al mundo de la fanfiction. Próximamente, una lista de mis fanfics favoritos. La metería aquí, pero tengo miedo de romper la pantalla con un post tan gigantesco. Paciencia, jóvenes padawans...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Nichijou - Una vida muy ordinaria

Si nos paramos a pensar en ello, la gran mayoría de los días de nuestra vida son la mar de normalitos. Nos levantamos, desayunamos, vamos a clase, a trabajar o a la cola del paro, comemos, quizá hacemos algo de deporte, quizá vemos la tele o jugamos a algo para pasar el rato, cenamos y a dormir. No hay explosiones atómicas provocadas por tropezones, ni gatos que hablan, ni luchas a muerte con ciervos salvajes. Nada extraordinario.

Por supuesto, si viviéramos en el universo Nichijou, todas esas cosas y más formarían parte de nuestra vida ordinaria. Y qué queréis que os diga, probablemente nos lo pasaríamos bomba. O nos volveríamos locos. O las dos cosas a la vez, que tampoco estaría mal del todo.


Nichijou es la última serie de Kyoto Animation, responsables de algunos de los mega-hits del anime de la última década, como Lucky Star, La Melancolía de Haruhi Suzumiya, K-On!, las dos últimas temporadas de Full Metal Panic! o las adaptaciones de las novelas visuales de Key (AIR, Kanon y CLANNAD). Está basada en el manga del mismo nombre creado por Keiichi Arawi, y su título significa "vida ordinaria". Y precisamente eso es lo que nos encontraremos en sus 26 capítulos. Bueno, "ordinaria" según los criterios bastante generosos de este mundo tan loco, claro.

Para haceros una idea, echad la vista atrás unos años y recordad ese clásico del humor llamado Azumanga Daioh. Ahora, imaginaros por un momento que toda la serie transcurriera en una de las muchas ensoñaciones de Osaka. Sólo que además, dadle un par de vueltas de tuerca de más al surrealismo de todo en general, y añadidle un universo con ciertas ganas de hacer la puñeta de forma constante a sus habitantes. Con eso os acercaréis bastante a lo que es un día normal en Nichijou.

En medio de semejante caos, nos encontramos con una comedia coral estudiantil de lo más "normal", con un elenco de personajes amplio y variado que incluyen a una profesora hipertímida, alumnos con peinados extremos, un club deportivo empeñado en combinar el fútbol y el go en una única disciplina, un tipo de aspecto noble (en realidad es granjero) y que va al instituto montado en una cabra y acompañado de un criado, una troll profesional aficionada a las tallas religiosas de madera, una idiota despistada con cierta tendencia a ser troleada por la troll anterior y por el universo en general, una futura dibujante de manga enamorada, una kendoka con problemas de autocontrol, cierta afición por las armas de destrucción masiva y que para nada está enamorada, una robot empeñada en integrarse en la sociedad humana (a pesar de tener una llave de cuerda enorme clavada en la espalda) y su creadora, una cría de seis años conocida simplemente como Hakase ("Profesora"). Para empezar.

Como os podéis imaginar, el tono de Nichijou es cualquier cosa menos serio. Los capítulos están formados por mini-sketches que saltan de una situación absurda a otra y de un grupo de personajes a otro sin apenas solución de continuidad, consiguiendo así que la comedia se mantenga fresca y sorprendente. Eso sí, el humor es muy japonés, hasta el punto que en ocasiones nuestras débiles mentes occidentales no son capaces de comprender su grandeza. Vamos, que hay chistes que no hay por dónde pillarlos. El uso de muchísimos juegos de palabras intraducibles no ayuda demasiado, y algunos capítulos tienen muchos altibajos por este motivo.

Técnicamente, KyoAni ha puesto toda la carne en el asador, a pesar de que a priori Nichijou no parece ser una serie que pudiera dar para muchas virguerías. Los fondos son tan preciosistas como nos tienen acostumbrados, las transiciones entre animación tradicional y CGI son bastante suaves, y el estilo de animación usado ayuda mucho a mantener el nivel medio de carcajadas por las nubes. Las exageradísimas expresiones faciales y la tendencia a convertir absolutamente todo en algo mucho, mucho más épico de lo que sería normal y socialmente aceptable transforman hasta los momentos más mundanos en pequeñas maravillas de la animación. Las escenas más "normales" tienen un aire similar a Azumanga Daioh o incluso Lucky Star, pero cuando la intensidad sube nos encontramos con cositas como ésta:




En el aspecto sonoro KyoAni también ha cumplido las expectativas. La banda sonora acompaña perfectamente a la acción sin resultar estridente (ver el video anterior para un ejemplo bastante representativo) y resulta generalmente bastante agradable al oído. Para las voces de los personajes se ha vuelto a confiar principalmente en actores y actrices sin demasiada experiencia en papeles principales (que lo bordan), pero acompañados de algunos veteranos como Minoru Shiraishi, Choo o Hiromi Konno, además de pequeños cameos de superestrellas del calibre de Daisuke Ono, Aya Hirano o NORIO WAKAMOTO. Nada mal. Los openings corrieron a cargo de Hyadain, y el resultado fue absolutamente genial.

En resumen, una de las series más divertidas que he visto en los últimos años, aunque hay que reconocer que su humor tan particular puede tirar a mucha gente para atrás, y que además permite disfrutar de todo el talento de KyoAni en lo que a animación se refiere. Muy recomendable. Lástima que en Japón las ventas de los DVDs y BDs estén siendo bastante desastrosas, lo que hará casi imposible una segunda temporada. Snif.


(PD: señoras y señores de KyoAni, se agradecería que anunciasen su próximo proyecto cuanto antes, que no hay nada a la vista después de la película de K-On! que se estrena en diciembre. Si les da por hacer de una maldita vez una cuarta temporada de Full Metal Panic! o una tercera de Haruhi el agradecimiento se convertirá automáticamente en veneración eterna. Firmado: un fanboy)

viernes, 23 de septiembre de 2011

Magic: the Gathering - Innistrad, primeras impresiones

Como cada mes de septiembre, los Magos de la Costa se sacan de la manga una nueva tacada de conjuros de cartón para que los enganchados de turno se dejen el sueldo en sobres cerrados que muy probablemente no tendrán dentro aquella carta superpoderosa que andan buscando para completar su baraja. Suena a cachondeo, pero el modelo funciona. Si no lo hiciera, Magic: the Gathering no sería el juego de cartas coleccionables más antiguo, más popular y con más jugadores en el mundo mundial. Hoy voy a echarle un primer vistazo a esta nueva ampliación desde un punto de vista más conceptual que orientado al juego en sí. Los comentarios sobre si tal o cual carta es mejor o peor los dejo para cuando la expansión aparezca en Magic Online y pueda echarle un tiento en persona. Dadme un mes o así.

La nueva expansión se llama Innistrad y... eh, un momento. Que sé de buena tinta que hay gente que va a ir mañana a la presentación o la semana que viene a la launch party y que prefiere no ver spoilers antes. Pues nada, los que pertenezcan a ese grupo, que no hagan click en el siguiente enlace.


La nueva expansión se llama Innistrad, y es... más bien poco original. El objetivo era crear un mundo basado en las historias clásicas de terror, lleno hasta los topes de los tópicos más manidos del género. O sea, vampiros, fantasmas, zombis, hombres-lobo y unos cuantos humanos que sobreviven como pueden en medio de semejante berenjenal. Lo primero que se me vino a la cabeza después de ver las primeras cartas fue: "anda, igualito que Ravenloft". Y no andaba muy desencaminado. Incluso sin salir de M:tG, un concepto muy parecido (aunque menos tópico y más adaptado al universo propio del juego) se usó hace un porrón de años en The Dark. Nada nuevo bajo el sol.

Aparte del tema general, hay que reconocer que el diseño de algunas cartas da gustirrinín de verlo. Sirva de ejemplo una de mis favoritas, Tree of Redemption:


Lo único que no me gusta de esta carta es el color del símbolo de la expansión. Grrr, míticas... El diseño de Innistrad es muy, muy "top-down", partiendo de un concepto abstracto para después meterse en cómo representar ese concepto dentro de las reglas del juego. Aquí el concepto inicial era el de un árbol mítico que ofrece redención a las almas condenadas, que acabó convirtiéndose en un muro duro como pocos, y que además puede dar una segunda oportunidad al jugador restaurando su vida. Por no hablar de los trucos malignos que se pueden llegar a hacer con cartas que aumenten la resistencia de las criaturas. Hmm, las ruedecitas ya están girando...

El diseño de las cartas individuales es, en general, muy de mi gusto. El diseño de la expansión en general... no tanto. Da la sensación de que no hay un hilo general que una todo aparte del concepto de un mundo terrorífico lleno de monstruos feos y malos. El único tema que parece englobar a todo Innistrad es el uso del cementerio como un recurso más, algo de lo que todos los colores disponen de una forma u otra. Y de nuevo, esto no es nada original: Odyssey se adelantó exactamente por diez años. Y, casualmente (o no), de Odyssey viene la principal palabra clave de Innistrad: flashback. Para los que no se acuerden, los conjuros con flashback pueden ser lanzados desde el cementerio por un coste especial. Será la tercera vez que esta habilidad se use en una expansión después de Odyssey y Time Spiral. Nada nuevo bajo el sol bis.


Otra "nueva" habilidad en Innistrad es morbid, que viene a ser lo mismo que decir "si una criatura ha muerto este turno, esta carta hace XXX". No es que dé para mucho, la verdad. Sólo se usa en cartas negras, rojas y verdes, ninguna de ellas es ninguna maravilla, y la verdad, parece estar bastante desaprovechada, al menos de momento. Supongo que en las dos expansiones siguientes intentarán explotarla algo más.


También se ha incorporado un nuevo sub-tipo de aura, conocido como Curse (maldición). Las maldiciones son auras que encantan a un jugador (nada nuevo bis bis) y que tienen un efecto generalmente negativo sobre éste. Algunas pueden tener usos creativos si su propietario se encanta a sí mismo. En cualquier caso, una de las "novedades" con más potencial, aunque aún tiene que ser explotada a fondo, como casi todo.


Y por último, la gran novedad de Innistrad. Esa habilidad tan compleja y novedosa que hasta han tenido que tirar a la basura una de las reglas de oro de Magic desde su creación: que todas las cartas, sean de la expansión que sean, tendrían siempre el mismo dibujo en la parte trasera. Señoras, señores y seres de género indefinido, ante ustedes: las cartas de doble cara.


Sí, es una única carta. La imagen de la derecha es la parte de detrás de la carta, y "transformarla" consiste simplemente en darle la vuelta. Oh, qué original </ironía>. Si echamos la vista unos pocos años atrás, concretamente a Champions of Kamigawa, nos encontramos con esto:


Buscad las siete diferencias. Aparte del hecho de que no queda mucho espacio para el dibujo y que, ejem, no hace falta cambiar el dorso de la carta. Esta "original" habilidad va a tener el pequeño efecto secundario de prácticamente obligar a jugar con fundas siempre que se quiera incluir una carta de este tipo en la baraja. Y en las presentaciones de Innistrad esto será el pan nuestro de cada día. Hay una opción B, que consiste en una especie de "carta genérica" con reverso normal y una lista de todas las cartas "transformables" de la expansión, en la que podemos marcar a qué carta substituye y usarla (sabiéndonos el texto de memoria o con la carta original al lado) en su lugar. Un engorro, vamos.

Y total, para nada. Porque muy pocas cartas transformables se usarán más allá de presentaciones, drafts y torneos de mazo sellado. Y porque el único uso medianamente original que se ha hecho de la habilidad respecto a las cartas "girables" de Kamigawa son los licántropos, que se transforman en bestias si no se lanzan conjuros en un turno y vuelven a su forma original si se lanzan dos. Todas las cartas transformables son criaturas que se transforman en criaturas, con lo que ni siquiera han llegado a explorar la posibilidad de que la carta cambie de tipo al transformarse como se hizo en Saviors of Kamigawa con los ascendentes. Decepcionante e innecesario, en resumen.

Y a pesar de todo... tengo ganas de jugarlo. Algo que no me pasó durante todo el año pasado con el dichoso retorno a Mirrodin. Sí, hubo cosas curiosas, cartas muy potentes, conjuros gratuítos en Nueva Phyrexia, todo lo que queráis, pero a la hora de jugar o draftear era un auténtico rollazo. En cambio, Innistrad tiene buena pinta para el jugador de formatos limitados. Hay muchas estrategias aparentemente válidas, los bichos han visto rebajado bastante su poder medio, las sinergias tribales que se han incluído son interesantes y van más allá del típico "+1/+1 a todos los elfos" de expansiones como Lorwyn, y no sé, por muy poco original que sea, estoy deseando jugar con todos esos monstruos de peli de serie B. 

Para los que quieran ver el spoiler completo, lo tenéis aquí, imágenes incluídas. Hablando de las imágenes, otro punto a favor de Innistrad: las ilustraciones son, en general, tan geniales como siempre o un poco más. A ver si no tardan demasiado en lanzarla en Magic Online y puedo desempolvar mi cuenta y echar un draft o dos. Que hay mono.