martes, 27 de diciembre de 2011

Touhou (6) - Como conquistar una mansión en tres (o cuatro) sencillos pasos

Llegamos al último capítulo del incidente de la niebla escarlata. Después de muchas hadas, muchos disparos esquivados por los pelos y alguna que otra Spell Card gastada para derrotar a Rumia, Cirno y Hong Meiling, las ocasionales salvadoras de Gensokyo penetraron en el aparente origen de todo el tinglado, sin tener ni idea de qué se iban a encontrar dentro. Al menos desde fuera el sitio parecía bastante agradable a la vista.

No, no es la mansión de Bruce Wayne (fanart)

Aunque los artistas aficionados parecen no poder resistirse a añadirle ventanales enormes por todos lados, una de las principales características oficiales de la Mansión del Diablo Escarlata, más conocida como Scarlet Devil Mansion o simplemente SDM, es el hecho de que tiene poquitas ventanas para lo habitual en un edificio de ese tamaño, y las pocas que hay acostumbran a estar cubiertas durante el día y a emitir una tenue luz rojiza durante la noche. Sus otros aspectos llamativos son el color de sus paredes a juego con su nombre y la torre del reloj, cuya campana sólo suena después de que el sol se ponga tras las colinas de Gensokyo. No hay premio para quien acierte la raza del enemigo final de EoSD. Demasiadas pistas.

En este lugar tan poco recomendable para aquellos que le tengan un especial apego a su sangre entraron Reimu y Marisa en busca del culpable. Y el mejor lugar donde buscar a un mago capaz de montar semejante desaguisado es en una biblioteca, ¿no? 

sábado, 17 de diciembre de 2011

Anime 2011 - Lo malo, lo bueno y lo mejor

El año 2011 ya va tocando a su fin, y es un buen momento para echar la vista atrás y repasar lo que ha pasado en los últimos doce meses. Se me ocurren un par de temas sobre los que escribir el típico resumen anual y que encajan en este cajón desastre de frikadas que estoy montando, pero teniendo en cuenta que los videojuegos modernos los tengo bastante olvidaditos y que el número de discos que quiero escuchar y no he catado supera a los que sí en una proporcion de 5 a 1 como mínimo, no me quedan demasiadas opciones. Así que nada, toca echar un vistazo al anime de este año que se nos va.

Por suerte se puede decir que el 2011 ha sido un buen año para la animación japonesa, al menos por lo que a la calidad de las series se refiere. No puedo comparar demasiado con años anteriores, ya que es probablemente el primero en el que he seguido una cantidad apreciable de series según se emitían en Japón, pero la impresión general que me deja es bastante buena. Buena parte de la culpa de esto la tienen unos cuantos títulos concretos, perfectamente espaciados a lo largo de todo el año y que se merecen ser destacados como los grandes nombres del año, en negrita y cursiva.


Invierno de tinieblas

El 2011 empezó con una parrilla invernal que no prometía demasiado a priori, y que nos trajo el primer tropezón serio de noitaminA con Fractale, además de una serie llena hasta los topes de topicazos y fanservice como Infinite Stratos (y que, de alguna forma, se convirtió en un hit en Japón), adaptaciones más bien mediocres como Beelzebub (que aún sigue en emisión) y Freezing y algunas sorpresas agradables como Kore wa Zombie desuka?, que se convirtió en la comedia más divertida de la temporada a pesar de llegar casi sin hacer ruido, Level E o Gosick, que inició una moda de series de misterio protagnizadas por jovencitas que continuó a lo largo del año con Dantalian no Shoka, Kamisama no Memochou y Un-Go. También fue bastante notable la adaptación de Hourou Musuko, aunque consiguiera uno de los peores ratings de audiencia de la historia de noitaminA, mientras que la segunda temporada de Kimi ni Todoke puso la obligatoria dosis de romance. El gran bombazo de la temporada, sin embargo, llegó gracias a los deseos de cinco chicas y su simpática (ejem) mascota.